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La nuez, el fruto de Júpiter

Tiempo de lectura: 4 minutos

Rey de los dioses en el Olimpo. Júpiter era la principal deidad romana, el que gobernaba la luz y el cielo, el dios que ordenaba los rayos, relámpagos y truenos, dando además estructura y orden, y parece ser que, junto a su cetro, tenía un cuenco lleno de nueces. Cuenta la leyenda que Alejandro Magno introdujo este fruto desde Persia a Grecia -por eso ahí es conocida como nuez persa-, y que fueron los romanos quienes bautizaron a las nueces como Juglans Regia, su actual nombre científico, lo que se traduciría como glándulas de Júpiter. 


No es de extrañar que los romanos considerasen estos frutos como un alimento de los dioses, ni tampoco que a esta deidad, padre de todos los dioses, rey del panteón romano, le encantará nuestro alimento del mes. Quizás, cualquier día de estos, tras la lluvia de una tormenta, baje desde el cielo a recoger con sus propias manos las nueces de los campos que rodean la casa bajo el árbol. 


Árbol milenario


Zuhaizpe está en una especie de valle encantado, lleno de elfos, hadas, ninfas y duendes, y en este hábitat mágico se multiplican los nogales, a las orillas de las carreteras y a los lados de los caminos y las veredas. Un regalo de la naturaleza para el otoño, y es que parece ser que en algún texto histórico del viejo reino está escrito que los nogales que están en los caminos son precisamente para uso y disfrute del caminante.


Los nogales, de hecho, son uno de los árboles más viejos que existen. Fue hace unos 7.000 años que la civilización mesopotámica comenzó a cultivar este árbol al que curiosamente se hace referencia en el propio Código de Hammurabi. Esta estela de basalto en la que se escribieron las primeras leyes humanas de la historia incluye una mención a la nuez en la sección que regula el cultivo de cosechas. No en vano, otra leyenda dice que la nuez fue plantada en los Jardines Colgantes de Babilonia.


Similitud con el cerebro


Pero vayamos concretando. El nogal, árbol de la familia de las juglandáceas, puede alcanzar hasta treinta metros de altura. Es de hoja caduca, copa redondeada y porte erguido; su tronco está rodeado de una corteza gruesa, sus raíces son horizontales y extensas, y sus hojas grandes y de color verde opaco. Cada semilla contiene en si misma el gesto de ese árbol.


La nuez, del latín nuxnucis, el fruto del nogal, es redondeada u ovoide, con una cáscara dura formada por dos valvas, y en su interior contiene cuatro sabrosas semillas. La forma de este fruto siempre se ha comparado con la forma de un cerebro humano, y es que la propia forma de la nuez se asemeja a nuestra cabeza, tiene su misma signatura; quizás por ello los griegos llamaban a las nueces karyon, “cabeza”.


Rica en omega 3


La nuez es rica en omegas 3, imprescindibles para la adecuada constitución de las células, incluso las cerebrales. Hay estudios que dicen que comer unas cuantas nueces al día favorece nuestra buena memoria, y de ahí que también sea tan citada la similitud entre su forma y la del cerebro, pero lo que si está comprobado es que son muy recomendables para el sistema cardiovascular. 


Igualmente, este alimento destaca por su alto contenido en minerales. Junto a la almendra, la avellana y el aguacate, la nuez presentan gran riqueza de zinc (2,4 mg), y además contiene mucho calcio (90 mg), magnesio (130 mg), fósforo (500 mg), potasio (600 mg), manganeso y cobre. 


Este fruto de los dioses contiene un 15% de proteínas, 55% de lípidos y 18% hidratos de carbono y especialmente aporta vitaminas del grupo B, de hecho, es uno de los alimentos más ricos en vitamina B6 (imprescindible para una buena función cerebral y neurológica), junto al germen de trigo y la sardina, y sobre todo contiene vitamina E (7 mg). La nuez es muy rica en ácidos grasos poliinsaturados (cerca del 70%), siendo el 15% de ácido linolénico.


Alimento contractivo


El fruto seco en general es un alimento muy concentrado en el que predomina la forma, no tanto la masa. Los alimentos en los que predomina la masa, como la calabaza, son alimentos expansivos, y los alimentos en los que predomina la forma, como el alimento al que nos estamos refiriendo, son contractivos. Rudolf Steiner recomendaba la avellana para estimular el sistema neurosensorial, y aunque no citaba la nuez, probablemente porque en la zona donde vivía no había nogales, posiblemente tanto la nuez o la almendra estén haciendo efectos similares a la avellana.


El Dr. Karmelo Bizkarra suele recomendar comer color y forma, y también comer frutos frescos y de temporada, también en el caso de los frutos secos. Aunque pudiera parecer que no, los frutos secos son para consumir frescos ya que la nuez se enrancia cuando se recoge la nuez del año siguiente, es decir, podemos comer nueces de esta temporada, pero nunca de la anterior ya que se enrancian cuando aparece la nueva cosecha.


Un puñado de nueces al día


Así que desde ahora, la época de la recolección, hasta el otoño del año que viene podemos comer un puñado de nueces al día. La juglans regia, la preferida del principal dios de la mitología romana, es la mas conocida por nuestros lares, pero hay que tener en cuenta que en el mundo existen más de 50 variedades, entre ellas la pecana norteamericana, rojiza y lisa, muy estimada por los nativos americanos que la llamaban paccan o pagan; la suave y cremosa nuez de macadamia, originaria de las islas antípodas; y la nuez o coquito de Brasil, y que aún es más rica en grasas y en magnesio que la nuez normal.


Y terminamos con algunos ejemplos que el refranero dedica a este alimento. Según la correcta combinación de alimentos que seguimos en nuestra cocina los frutos secos hay que comerlos solos, sin mezclar con pan, aunque pan y nueces saben a amores. Eso sí, podemos comerlos en ensalada, en puré o de postre tras comer verduras cocidas (sin patata). La nuez nace en abril o mayo, se completa a finales de julio, Para la Magdalena, la nuez está llena, y se recolecta entre finales de septiembre y principios de noviembre. Este fruto se recoge del suelo si se ha caído por su propio peso o vareándola; Por San Gil, la noguera sacudir. Y aunque estemos en tiempo de mucho ruido y pocas nueces, esperemos que sea un año de nueces y bendiciones; año de nueces, venga mil veces. ¡Qué Júpiter nos oiga!

6 comentatios

  1. Nuria

    Una bonita historia ,y muy interesante las propiedades de las nueces gracias por compartir , espero conoceros no tardaron ,este año me fue imposible un saludo 😘💋

  2. Ana

    Hola a todos hace dos años me encontraba en zuhaizpe en estos días aún hoy he escuchado una canción de las que nos poníais en la meditación solo por miedo
    Y qué casualidad pero justo ahora estaba comiéndome unas nueces cuando he visto el mensaje
    La verdad que el paso por zuhaizpe no se puede olvidar un abrazo para todos

  3. Mauricio Lando'

    Muchas gracias, hermoso aporte. Feliz fin de semana.

  4. Nallely Gonzalez Rangel

    Hay que interesante y que hermoso es comparatir este conocimiento hacerca de la nuez, con lo que me encantan estos frutos. Sin duda hay que comer alimentos que tengan forma y color!!!!! Gracias dr. Karmelo, que su luz interior brille siempre. 🙏🏼🤩🌈

  5. César

    Me ha gustado mucho… Muchas gracias…

  6. josean larrañaga

    Hace unos años pase una semana en vuestra casa del valle de Yerri y salí curado de física y mentalmente.
    He superado dos momentos muy complicados para mi salud y lo que aprendí en Yerri ha sido la base de esta recuperación.
    Eskerrikasko
    Volveré

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